“Cada vez que llueve no dormimos”, dijo Beñat Uranga, presidente de la Comisión Directiva. Un derrotero de burocracias y una lucha incansable para preservar un Monumento Histórico Nacional y cuidar la cultura
Por Camila Gomez
La Biblioteca Popular del Paraná es una asociación civil sin fines de lucro fundada en 1873. La institución es, desde hace más de un siglo, un lugar de encuentro, no sólo por ser una biblioteca pública sino también porque cada año se realizan allí más de 100 presentaciones artísticas, culturales y educativas. La sede fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 2006 (Ley del Congreso Nacional N° 26.116) y desde entonces quienes trabajan en ella luchan por su puesta en valor, ya que cada día de lluvia se traduce en cientos de libros perdidos por las roturas en el techo.
Para conocer la situación actual y el funcionamiento, El Telégrafo de Entre Ríos dialogó con Beñat Uranga, presidente de la Comisión Directiva.
–¿Cómo es el día a día en la biblioteca?
–Tiene muchísima vida, muchísima participación social con los socios, con su acercamiento a la biblioteca, con los libros que retiran, los libros que recomiendan. Nosotros tenemos una lista de recomendaciones que está abierta todos los años. Todo el año, cuando vamos a la Feria del Libro a comprar nuevo material y todas las compras que se hacen son las recomendaciones de los socios, además de, a lo mejor, alguna otra bibliografía, alguna novedad editorial, alguna bibliografía que haya estado deteriorado por el uso o por los ingresos de agua.

La biblioteca tiene mucha vida social, tiene muchos socios, y además también hay muchos talleres que se realizan en la biblioteca, pero por supuesto que está limitada porque no se puede utilizar el edificio de forma íntegra, dadas las condiciones del deterioro que tiene, y que siempre la comisión directiva hace esfuerzos año a año para gestionar fondos que puedan poner en valor íntegramente el edificio.
–¿Han logrado gestionar mejoras para esto?
–El edificio de la biblioteca tiene un par de particularidades, que así como los libros lo hacen único, la particularidad es que está protegido al ser un monumento histórico nacional. En el 2006 el Congreso de la Nación lo decretó monumento histórico nacional, lo cual eso lo protege en un montón de cuestiones, pero también no permite la intervención fácilmente del edificio. Cualquier cosa que se tiene que hacer tiene protocolos especiales, hay que pedir autorizaciones previamente.
En 2007 y 2008 la biblioteca, con recursos propios, se encargó de hacer un proyecto integral de puesta en valor del edificio. Ese proyecto es grandísimo, parece una antigüedad, pero cuando se comenzó esto, eran cinco tomos de lo que era el proyecto de puesta integral, los cuales debían ser aprobados por la Comisión Nacional de Monumentos Históricos. Ese proyecto fue aprobado y a partir de esa aprobación la biblioteca comenzó a hacer gestiones para conseguir financiamiento.
En el 2010, aproximadamente, salen unos fondos de puesta en valor de monumentos históricos nacionales para todo el país, y logramos incorporar el proyecto de la biblioteca en ese listado, y en el presupuesto a nivel nacional que dicta el Congreso, logramos incorporar esos fondos. Bueno, pasó el tiempo, pero se logró que se llamara a licitación, con distintas gestiones, a través de gobernadores, de legisladores nacionales de todos los partidos… tenemos que reconocer que siempre hemos tenido apoyo, tanto del Poder Ejecutivo Provincial como del Poder Legislativo Provincial y Nacional.
Logramos que tres veces, en tres presidencias distintas, se llame a una licitación nacional, para poner en valor el edificio, y la verdad es que por cuestiones burocráticas y técnicas no se ha llevado adelante. En la segunda presidencia de Cristina, en el gobierno de Macri, con Frigerio, actual gobernador como Ministro de Obras Públicas, y en el gobierno de Alberto Fernández, el Estado Nacional licitó la obra, y en el gobierno también de Alberto Fernández, cuando salió desierta la licitación, por lo que se autorizó a que el gobierno provincial licite la obra y que el gobierno nacional le mande los fondos. O sea que se licitó cuatro veces, tres a nivel nacional y una a nivel provincial. Dos de estas licitaciones, una provincial y una nacional, quedaron con oferentes, pero agarraron, la verdad, cambios de gobierno y el gobierno siguiente no confía mucho en los predecesores y no dieron curso a esas licitaciones.
Por lo cual nos faltó el último empujoncito para hacer realidad la puesta en valor, una puesta en valor integral, que no solo son los techos, sino desde mampostería, pintura, instalaciones eléctricas, aire acondicionado, ascensores. Este edificio es un edificio que se inauguró para el centenario de la Nación, tiene estrictamente 114, 115 años, pero las actas dicen que empezó a funcionar el edificio un poquito después, y las instalaciones eléctricas son de ese entonces, por ejemplo, cables cubiertos de tela.
Otro ejemplo es el teatro que está arriba, con capacidad para 250 personas, un teatro hermoso, que da pena cada vez que uno sube, porque desde el 2008 lo cerramos porque se llovía, y no se utilizó más.
Después, en 2013-2014, con fondos propios y alguna ayuda de la Municipalidad, se hizo un sobretecho en la sala teatro, un techo arriba del techo de la sala, para que deje de ingresar agua, justamente como no podemos intervenir el edificio, porque es un monumento histórico nacional, hicimos eso sin invadir la estructura de la biblioteca. Y en esta misma dirección, estamos también trabajando para hacer un sobretecho en la sala de lectura, para cortar un poquito el deterioro de agua, porque hoy la parte de arriba, por supuesto, está inutilizada, y lo que se utiliza, lo que le da vida a la biblioteca, es toda la parte de abajo, tanto las salas, cuando uno ingresa, la sala Medina, como las salas de presidencia, la de Internet, quedó ese nombre, la sala de Internet, porque en algún momento fue una de las primeras instituciones que tenía computadores y acceso a Internet, se utilizan para los talleres. Y por supuesto, en el fondo lo que es la sala de lectura, donde están todos los libros, donde todos los socios van a retirar sus libros, donde está toda la exposición de los libros. Hoy ingresa agua por ahí, no poca agua, y cada vez se deterioran más material de lectura, pisos, techos, muebles, y entonces hay que de alguna manera cortar con eso, hay que intentarlo por lo menos, así que los esfuerzos se ha propuesto llevar adelante este sobretecho. Hoy estamos, primero que nada, haciendo un cálculo estructural de lo que sería este sobretecho, porque al igual que te comentaba en el teatro, esto sería para no intervenir en el edificio. Ya contratamos un ingeniero para llevarlo adelante, y una vez que tengamos ese cálculo estructural, habrá que valorizar el proyecto, y en función de eso también ver qué posibilidad de materializarlo hay, a través de algunas gestiones, gobiernos provinciales, municipales, la biblioteca puede ayudar también con algún ahorro que tenga de años de austeridad; tratamos siempre ser muy cuidadosos con los recursos de la biblioteca que son provenientes de la cuota societaria.
–Es una cadena de ajuste en cultura, ¿se redujo el aporte nacional?
–No tanto, sí se ha cortado la posibilidad de gestionar la puesta en valor, pero los otros fondos para comprar libros, y fondos para gastos corrientes, si bien no son muchos, nosotros los recibimos. Cuando digo que no son muchos, no lo valorizo en poco o mucho dinero, sino en proporción de los ingresos a la biblioteca. La biblioteca, en sus últimos cinco o seis balances, ha mantenido una proporción, entre un 5 y un 10% de los ingresos a la biblioteca provienen de subsidios. El otro 90, 95% de los ingresos de la biblioteca provienen de la cuota societaria.

Entonces, siempre lo queremos destacar, esa proporción se mantiene, no es que haya caído, la biblioteca, las actividades que desarrolla y todo lo que hace, lo hace gracias a la participación de sus socios, al compromiso de sus socios de todos los meses para la cuota, también al compromiso de toda la institución de hacer las cosas con responsabilidad, incorporar material de lectura, generar actividades que fomenten el acercamiento de los socios.
–Ya que la licitación pasa al gobierno provincial, en esta gestión ¿ya han intentado dialogar?
–Alberto Fernández permitió que la provincia licite y Nación envíe los fondos, como la licitación, si bien sí se llevó adelante y se presentó un oferente, nunca se activó, la obra nunca comenzó, los fondos nacionales nunca vinieron, y entonces, bueno, yo no sé en qué está esa licitación anterior, pero son fondos nacionales que deberían venir a la provincia. Nosotros con el gobierno provincial actual hemos tenido conversaciones, no con el gobernador Frigerio, pero sí con su ministro de Gobierno, con Manuel Troncoso, nos recibió ya hace aproximadamente un año, le planteamos justamente la urgencia de atender esto, nos comentó la imposibilidad de con recursos propios de la provincia, porque era mucho dinero, pero sí acompañan en las gestiones. El proyecto de puesta en valor integral es de 5.000.000 de dólares.
–¿Cuáles son los pasos a seguir?
–Hoy la urgencia es resolver el sobretecho de la sala de lectura. Cada vez que llueve ninguna de las chicas de la biblioteca y ninguna de la gente de la comisión directiva dormimos, porque realmente cada vez que llueve es horrible la sensación de que está entrando agua, de que se está deteriorando los libros, los pisos y demás.
–¿Qué le diría a los lectores?-La biblioteca siempre el mensaje que manda a los lectores, su principal objetivo es promover la lectura, promover la escritura. Invitamos a asociarse porque hay que hacer esta relación: un lector seguramente tres libros al año lee, si un lector lee tres libros al año ya le conviene pagar la cuota durante todo el año, antes que comprar tres libros. La biblioteca tiene todas las novedades editoriales, todos los libros que se compran son por recomendaciones de los socios, y la verdad que la biblioteca es una institución, a pesar de los tiempos de la tecnología, de los libros digitales, y un montón de prejuicios que todos tienen, y que yo también tenía antes de estar cercano a la biblioteca, que es el libro papel, cada vez iba a ser menos, y la verdad que nosotros todos los meses tenemos más socios, hay más gente que se asocia que la que se desasocia, y la biblioteca hace una compra de libros anual, hace actividades como la Noche de Pijamas, que ya hay un reconocimiento social en la ciudad, la gente lo está esperando, los niños también, es súper importante y masiva, hacemos un concurso literario, hacemos un montón de actividades que le dan vida a la institución y que acercan a cantidad de personas, y esperamos que siga siendo así, porque cada persona que no ha entrado a la biblioteca e ingresa no puede creer el edificio al que nunca entró. Nosotros decimos, con la vida que tiene la biblioteca hoy, imaginémonos si la podemos duplicar a esta vida, con actividades culturales, con la presentación de un libro en el teatro, de artistas, de infinidad de cosas que se podrían hacer y no solo en el teatro, sino en todas las salas, que son más chiquitas, pero que también las salas de abajo están replicadas en el segundo piso. Podría tener una vida cultural, un centro cultural importantísimo en el centro de la ciudad.

Tenemos la esperanza de ver alguna vez el edificio con la puesta en valor integral. Nuestro anhelo es ver la biblioteca con vida, como la tiene hoy, pero con más todavía si estuviese la capacidad del 100% del edificio.
–Ojalá sea muy pronto.
–Ojalá. No perdemos las esperanzas, porque hasta cuando en los mejores momentos en términos de recepción del Estado Nacional y se llegó a licitar tres veces a nivel nacional el edificio, imagínense lo que es una biblioteca, una asociación civil sin fines de lucro, una biblioteca de una ciudad del interior de Argentina que llegue a que un Estado Nacional le licite la puesta en valor de su edificio, imaginémonos los esfuerzos que han tenido que hacer para todo esto. En los mejores momentos que se logró eso, faltaron cinco para el peso, por así decirlo, así que bueno, si en esos momentos que estábamos esperanzados no se logró, a lo mejor los tiempos más difíciles nos llevan también algunas sorpresas.
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